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miércoles, 27 de junio de 2018

10 claves para sobrevivir a 8 horas de ordenador

Si hay una epidemia en el siglo XXI, es sin duda la del "síndrome del ordenador". Esta herramienta se ha convertido en imprescindible para la inmensa mayoría de puestos de trabajo, y pocos son los que no la utilizan diariamente. El PC ha facilitado y agilizado el trabajo en la oficina, pero también tiene su parte negativa: largas horas frente a él, su uso en modo "multi-tarea" mientras atendemos al teléfono, escribimos a mano o buscamos entre los papeles ese documento que necesitamos y que parece haberse escondido en el último rincón...

¿Las consecuencias? Según los últimos estudios, el 75% de las personas que pasan más de 8 horas frente al ordenador presentan problemas musculoesqueléticos derivados de una mala ergonomía o de la inadecuada adaptación del mobiliario y elementos del puesto.

¿Qué podemos hacer para evitar o, al menos, paliar estas molestias? Ahí van 10 consejos que os pueden ser de ayuda (también os recomendamos el artículo "10 consejos sobre higiene postural"):




  • En primer lugar, la disposición del lugar de trabajo. Debemos repartir los diferentes elementos (pc, teléfono, impresora, bandejas de documentos, etc) por todo el espacio disponible; así, evitamos realizar movimientos repetitivos. 
  • Colocaremos la pantalla del ordenador a la altura de los ojos y siempre de frente, de manera que no tengamos que mantener girado el cuello para mirar hacia ella. 
  • Procuraremos tener el antebrazo que utilicemos para manejar el ratón completamente apoyado en la mesa, sin dejar el codo en el aire. 
  • La silla en que nos sentamos debe tener una altura que nos permita tener los pies apoyados en el suelo. En caso de que las piernas queden colgando, colocaremos un reposapies para así evitar la compresión detrás de los miembros inferiores. 
  • La espalda debe estar recta y apoyada en el respaldo o, en su defecto, colocaremos un almohadón para cuidar nuestras lumbares. 
  • Cuidado con las piernas: no debemos cruzarlas, para dejar que la circulación sanguínea fluya correctamente. 
  • Un hábito muy común (y muy perjudicial) es el de sujetar el teléfono inclinando lateralmente el cuello en lugar de hacerlo con la mano. ¡Error! Es una de las causas más comunes de contractura en la musculatura cervical y de los temidos vértigos. 
  • Para evitar el entumecimiento del cuerpo, es recomendable levantarse cada 60-90 minutos y dar un paseo corto durante un minuto aproximadamente. 
  • Podemos aprovechar ese minuto para realizar algunos estiramientos: elevar los brazos; entrelazar los dedos en la espalda mientras sacamos el pecho hacia fuera, o tocar las puntas de los pies con las manos son una buena manera de aliviar nuestra espalda y dar un respiro a los antebrazos. 
  • El estrés es uno de los peores enemigos de nuestros músculos. La tensión continua se traslada a nuestro cuerpo en forma de rigidez y acaba derivando en contracturas. Así que, ¡keep calm!
Siguiendo estas recomendaciones no podemos prometer que las horas frente al ordenador pasarán más rápido, ¡pero seguro que sí lo harán de forma más confortable! 

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Kinesiotape, ¿efectividad o marketing?

En la oficina, en el gimnasio... Seguro que has visto a alguien que dejaba ver en su espalda, brazos o piernas las famosas tiras de colores conocidas como Kinesiotape

Este vendaje, llamativo por sus diferentes tonos e incluso dibujos, se hizo popular a raíz de que varios deportistas de élite los mostraran en entrenamientos o competiciones. Desde entonces, se han convertido en uno de los "tratamiento estrella" en las clínicas de fisioterapia demandado por los pacientes, se han podido ver en desfiles de moda como complemento e incluso ¡se pueden comprar en algunos supermercados! 



¿Panacea o marketing?
Podríamos decir que tiene un porcentaje de ambos componentes. Esta técnica de vendaje neuromuscular, aplicado con técnicas específicas, se utiliza para despegar el músculo de las fascias y la piel, produciendo así una "descarga natural" de las zonas lesionadas.  Los diferentes colores se supone que determinan la resistencia del vendaje en concreto. 

El efecto de esta técnica es el de inhibir la actividad del músculo o el grupo muscular, y se logra tras un tratamiento fisioterápico como complemento a este, no por sí solo. Sin embargo, este es un efecto que no es exclusivo del Kinesiotaping, sino que también se logra con los vendajes tradicionales, siempre que estén colocados de la manera adecuada.  Sin embargo, el hecho de que personajes famosos los lleven ha supuesto una estupenda estrategia de marketing que se ha aprovechado para vender el kinesiotaping casi como un "producto milagro". ¿Es realmente así? Vamos a verlo...

A favor

  • Aplicando el vendaje tras una sesión de fisioterapia, se logra alargar el efecto del tratamiento y potenciar los efectos del mismo. 
  • La sensación de limitación de la movilidad de la zona afectada (aunque leve) hace que se fuercen menos los gestos que causan el dolor, reduciéndolo de este modo. 
  • Su aplicación es sencilla, siempre y cuando se conozcan las técnicas apropiadas.
  • El efecto estético de los colores y dibujos hace que la reticencia a usarlo sea menor.
  • Es resistente al agua, lo que permite la práctica de deportes acuáticos.
En contra
  • No es un tratamiento efectivo por sí solo en la gran mayoría de casos.
  • No hay estudios científicos relevantes que aseguren la efectividad de este tipo de terapia. 
  • Su aplicación de manera incorrecta puede agravar la lesión que se pretende curar.
  • No se debe aplicar nunca cuando haya procesos infecciosos, heridas o quemaduras en la zona. Tampoco si no hay un diagnóstico previo que asegure que su utilización está indicada y es segura. 
  • ¿Te escayolarías un pie tú solo, o te operarías de la rodilla viendo un tutorial de Youtube? NUNCA deben aplicarse por uno mismo, siempre por un profesional. 
En definitiva, el vendaje neuromuscular puede ser de ayuda para el tratamiento de una lesión siempre y cuando esté correctamente indicado para la mismo y colocado por un profesional de manera adecuada, pero no es la solución universal. ¿Lo mejor? Atender siempre los consejos de tu traumatólogo y fisioterapeuta y sigue sus recomendaciones, ¡ellos saben mejor que nadie qué técnica es la mejor para solucionar tu problema! 


lunes, 16 de junio de 2014

Talasoterapia: fisioterapia en la playa

Ahora que ha llegado el buen tiempo, apetece refrescarse, y qué mejor opción que la playa para aquellos que la tenemos en la ciudad o para los que disfrutan de unas merecidas vacaciones en ella. Pero debéis saber que el mar no sólo sirve para relajarnos y huir del calor sino que también tiene múltiples efectos beneficiosos para nuestro cuerpo. 

Por ello, durante todo el año pero especialmente en verano, es buen momento para practicar la Talasoterapia. Esta palabra, que deriva de las raíces griegas Thálassa (mar) y Therapeia (curación) designa el aprovechamiento del mar con fines terapéuticos. Gracias a las cualidades físicas del agua del mar, ésta se convierte en un tratamiento perfecto para nuestro organismo, llamado Hidroterapia. Si a ello le sumamos la acción de la arena del mar como agente terapéutico termoterápico o cinesiterápico, los beneficios se multiplican.


¿Qué beneficios tiene la Talasoterapia?
No voy a entrar en este post a detallaros las cualidades físicas y químicas del agua pero sí que es importante conocer los efectos positivos del baño en el mar (la técnica más característica de la talasoterapia).

  • En primer lugar, la inmersión en el agua del mar actúa como un estímulo frío, dado que su temperatura es inferior en bastantes grados a la de la piel. El cuerpo responde a este estímulo con una constricción y dilatación sucesiva de los vasos sanguíneos y como consecuencia, mejora nuestra circulación, además de aportarnos una agradable sensación de relajación.
  • El agua del mar también actúa como un poderoso estímulo mecánico: el empuje intermitente de las olas produce un verdadero masaje con presión y rozamiento, al mismo tiempo que nos obliga a realizar leves pero efectivos esfuerzos musculares para vencer el desplazamiento. Cuanto más agitado esté el mar, más intenso será este punto (pero ¡cuidado! ¡¡¡prohibido hacerlo cuando el baño no esté permitido!!!)
  • La arena marina es un agente termoterápico, ya que la arena seca caliente es un medio excelente para aplicar calor al organismo. Además, también actúa como agente cinesiterápico, o lo que es lo mismo, la marcha y la carrera sobre la arena seca favorece la musculatura de los pies, con efecto de masaje en las partes blandas al ir cediendo constantemente bajo el movimiento del pie.
¿Para qué casos es recomendable?
  • La talasoterapia está especialmente indicada, siempre refiriéndonos a fisioterapia, en casos que afectan al aparato locomotor y especialmente en secuelas de traumatismos. El baño marino ayuda a reabsorber edemas, disminuir el dolor y a recuperar más rapidamente la funcionalidad. Se debe tener en cuenta que en caso de existir heridas o fracturas, éstas deben estar cicatrizadas. 
  • Para deformidades en los pies (en especial la marcha sobre la arena), en procesos artrósicos y degenerativos, en reumatismos, osteoporosis, etc., consiguiendo retrasar la evolución de la patología y mejorando la función articular.
  • En afecciones de las vías respiratorias, el efecto del ambiente húmedo y el aire marino son indicados para la rinitis, la bronquitis asmática o la faringitis.
No será recomendable este tipo de terapias cuando las personas no puedan tener una respuesta adecuada al estímulo del baño marino (ancianos de edad muy avanzada o niños menores de 2 años), pacientes con enfermedades infecciosas, insuficiencia cardíaca, flebitis recientes, dermatosis, otitis, infecciones de las vías urinarias, alteraciones hepáticas graves, etcétera.

¿Cuándo y cómo es más aconsejable realizarlo?
  • Las horas de baño más favorables, siempre hablando a nivel de fisioterapia (cuidado con las quemaduras solares), son las últimas de la mañana hasta media tarde, siempre evitando el baño en las dos horas siguientes a la comida.
  • Es recomendable un ligero ejercicio físico y la exposición al sol antes del baño.
  • La entrada en el agua debe ser rápida y completa, de esta manera se obtiene mayor beneficio.
  • La duración del baño dependerá del individuo y de la temperatura del agua: cuanto más fría y agitada, más breve. En general, la duración media del baño en agua fresca será de 1 a 3 minutos, alargándose hasta los 15 en aguas más calientes, con sol intenso y escaso viento.
  • No se recomienda tomar más de un baño diario.
  • Después del baño, es recomendable realizar ejercicios físicos respiratorios y secarse al aire para facilitar el depósito de las sales sobre la piel.
Ya tenéis una excusa más para escaparos a la playa y disfrutar de los efectos de la fisioterapia en el agua del mar ;)

¡Feliz semana!

*Bibiliografía consultada: "Electroterapia, termoterapia e hidroterapia" - Cristina Aramburu de Vega, Emilio Muñoz Díaz y Celedonia Igual Camacho

martes, 15 de abril de 2014

Fisioterapia para encamados

Los fisioterapeutas estamos acostumbrados a tratar con pacientes en condiciones físicas muy diversas, desde simples problemas musculares que no interfieren de manera aguda en la vida diaria a personas con traumatismos o patologías que les impiden físicamente en mayor o menor medida. De estos últimos, las personas encamadas son el grupo más delicado y al que hay que prestarle una especial atención.

La fisioterapia para encamados es muy específica y se puede dividir en dos pautas:

* INMOVILIDAD PERMANENTE/INDEFINIDA. En este primer punto nos encontramos principalmente con personas mayores y pacientes con patologías o lesiones que han causado su encamamiento (como una hemiplejia o una hemiparesia tras un ictus, lesiones cerebrales...) También debemos incluir aquí a las personas con una autonomía limitada y que tienen alta probabilidad de perderla completamente, casos en que la fisioterapia se empleará para evitar o alargar la llegada de ese punto.

Para alargar la autonomía personal, el fisio seguirá una pauta de ejercicios destinada a mantener la musculatura en las mejores condiciones posibles: si la persona puede realizarlo por sí misma, hablaremos de ejercicios de movilización activa; si no puede hacerlo solo o es paciente no colaborador, el profesional realizará movilizaciones dirigidas o incluso pasivas.

Si ya están encamados, el objetivo principal será minimizar o retrasar los problemas derivados de la atrofia muscular por inactividad (por ejemplo, ayudando a erguir la espalda, cambiando las posturas para que pueda estar sentado), de movilidad y circulatorios. Se puede empezar con estos últimos, realizando masajes para mejorar el riego sanguíneo en los miembros inferiores, ejecutando una correcta higiene postural, punto que incluye el cambio de postura para evitar la aparición de úlceras, y también practicando pautas de ejercicios activos, pasivos o asistidos para que el paciente, dentro de su inmovilidad, pueda realizar algunas acciones como voltearse en la cama, incorporarse parcial o totalmente o gestos tan sencillos como rascarse o señalar.

foto: ayudaadomicilioleon


* INMOVILIDAD TEMPORAL.  Hablaríamos aquí de aquellas personas que por circunstacias como un ictus de secuelas no graves, accidentes de tráficos, fracturas múltiples, etcétera deben estar postrados durante un tiempo limitado, después del cual se espera vuelvan a tener autonomía.

El protocolo sería similar al primer punto. Siempre es fundamental controlar que no existen zonas en el enfermo con problemas circulatorios y asegurar una buena higiene postural. En una fase más avanzada de la rehabilitación, dependiendo de la patología, se realizarán ejercicios de potenciación de la musculatura. En el caso de pacientes con lesión neurológica, existe una fisioterapia específica para que recuperen más rápidamente la movilidad y puedan volver a la "vida normal" o aproximarse a ella lo máximo posible. Cuando se ha vuelto a la actividad diaria, se debe tener mucha precaución por la especial fragilidad de los huesos, que tienden a descalcificarse tras un encamamiento prolongado. 

* OTROS ASPECTOS A TENER EN CUENTA. Además de la fisioterapia, es importante tener especial cuidado en:
- Asegurar la adecuada hidratación del paciente tanto de la piel, con la aplicación frecuente de cremas hidratantes, como del organismo en general con la ingesta de líquidos, especialmente agua.
- Mantener una correcta higiene corporal.
- Ante la aparición de rojeces en la piel, consultar inmediatamente con el médico, ya que pueden desencadenar en heridas ulcerosas.

En la fisioterapia para pacientes encamados la constancia, el esfuerzo y la predisposición por parte del paciente son fundamentales para conseguir resultados óptimos. También es muy importante por parte del profesional de la fisioterapia establecer una buena pauta de tratamiento y realizar un seguimiento de la evolución del paciente, con valoraciones continuas que permitan modificar la intensidad y frecuencia del tratamiento para adaptarlo al estado del paciente. Con todo ello y una buena colaboración e implicación fisioterapeuta-paciente conseguiremos que la rehabilitación sea lo más fructífera posible.

viernes, 28 de febrero de 2014

A los intrusos

¡Hola a tod@s!


En el post de esta semana os dejo compartido el post de un colega de profesión, David, del blog "Sobre Fisioterapia y otras extrañas formas de vida". Comparto 100% su contenido, expresado además de una manera ingeniosa y rotunda. Lo peor no es que realicen un trabajo ILEGAL, es que juegan con el trabajo de muchas personas y, lo que es más grave aún, con la salud de muchas otras

Os dejo con ella. Sólo un matiz: la camilla que cita David quizá no sea ni comprada, tal vez se la habrán regalado con el curso ONLINE de masajista (que alguien me explique cómo se puede estudiar y explorar el cuerpo humano a través del ordenador)...

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"Carta a un intruso

Estimado Intruso:

Hace ya más de una década que nos conocemos. Casi 12 años desde que los dos nos iniciamos en esto de la salud. Dos lustros largos desde que nuestros caminos corren paralelos.

Corría 2002, habíamos terminado la etapa escolar y yo había obtenido nota para entrar en la carrera de fisioterapia. Tú no. No quisiste estudiar. O sí, entraste en derecho, en filología, en filosofía, en ADE, o te formaste en mecánica...qué sé yo.
Tres años en la facultad (cuatro ahora con el grado) con miles de horas de formación y estudio, nueve años de posgrados (osteopatía, inducción miofascial, terapia con ganchos, neurodinamia...), cientos de artículos leídos, decenas de libros consultados (anatomía, fisiología, citología, biomecánica, formas de trabajo...)
Me cuentan que en algún momento desde aquel día decidiste darle un cambio de aires a tu vida, cogiste el ordenador, miraste en Internet y encontraste un curso de quiromasaje o de osteopatía.120 horas. 1200€. Tu futuro laboral garantizado con una profesión segura. Y lo hiciste. A tí siempre te había gustado "eso de dar masajes". Y entonces, por fin, tenías un diploma que acreditaba que ya lo podías hacer.

Y como ya tenías todo lo necesario, te lanzaste a abrir un negocio con todas las de la ley, porque uno es intruso pero honrado. Fuiste a Sanidad a ver si te certificaban el centro. Negativo. Fuiste a Hacienda, a ver si como autónomo tenían el epígrafe de masajista o, quien sabe, de osteópata. Negativo.
Las dos piedras angulares sobre las que se asienta todo negocio legal de la salud, y no te hicieron ni caso. Entiendo perfectamente por que decidiste entonces comprar una camilla portátil y encargar 1000 panfletos para buzonear ofreciendo "quiromasajista/osteópata a domicilio". Sin un título oficial, sin respaldo sanitario, sin seguro de responsabilidad civil, sin seguridad social, ni IVA, ni IRPF. No importa, porque tu lo que haces es curar a tus pacientes, y eso era lo que le daba sentido a todo.

Yo tengo un centro desde hace años. Las cosas me van bien. Trabajo con pacientes y colaboro en la formación de otros fisioterapeutas. Afortunadamente no he tenido que echar mano del seguro de responsabilidad civil, pero ahí lo tengo, por si las moscas. Pago mis impuestos y  acabo de renovar la autorización sanitaria de la clínica. Estoy pensando en hacer un par de cursos más de postgrado para el 2014. Si, ya lo sé, como siempre me has dicho, uno aprende trabajando y con voluntad, pero yo lo prefiero así. Esos profesionales seguro que tienen algo más que enseñarme. De hecho, creo que estaré toda mi vida así, como alumno. Ya se que tu no estudiarás nada más. Igual algún curso de terapia energética, que está muy de moda últimamente.

Por cierto, han venido a verme algunos pacientes tuyos. Les tienes un poco enfadados. Les has hecho daño y creo que no te lo van a perdonar. Creo que tu idea de que el masaje duele porque hay que "deshacer las contracturas" no les ha convencido del todo. A uno ni siquiera le he tratado. La enfermedad que traía es contraindicación absoluta para cualquier tratamiento de Fisioterapia. Y tú le has manipulado el cuello!! Te has librado por un pelo de hacerle algo gordo!!
La gente empieza a tomar conciencia de la importancia de ponerse en manos del profesional adecuado y de que la solución a un mal fisioterapeuta es buscar uno bueno, no un "pseudoprofesional" como vosotros.

No quiero despedirme sin antes darte un consejo: creo que va llegando el momento de que vuelvas a darle un giro a tu vida laboral. Vuelve a la abogacía,o a arreglar coches; o aprende una profesión. Una de verdad. Una para buscarte la vida de forma legal. En cinco años la gente ya no querrá pasar por tus manos, y si queda alguno, te lo prohibirán desde Sanidad, además de sancionarte por ello. Nuestro Colegio está muy sensibilizado con el intrusismo. Nosotros también. Los pacientes, cada vez más. No seas tonto, si aún no has hecho daño a nadie con tu incompetencia, déjalo. Deja a tus pacientes en nuestras manos; te prometo que te los vamos a cuidar bien. Al fin y al cabo ésta es nuestra pasión y nuestra razón de ser. Nos formamos toda la vida para ello.

Que tengas mucha suerte estimado Intruso. La vas a necesitar."

martes, 4 de febrero de 2014

Verdades y mentiras de la fisioterapia (II)

¡Hola a tod@s de nuevo! Esta semana continuamos con el tema del anterior post, algunas creencias ciertas y otras erróneas sobre la visita al profesional de la fisioterapia. ¡Espero que os sean útiles!

6. "Cuanto más aprieta el músculo, mejor" - Uno de los grandes errores. Algunos pacientes me piden que les haga un masaje más fuerte, que "apriete más" porque creen que así el masaje hace más efecto o la contractura o lesión desaparecerá antes. Al contrario: podemos ocasionar un efecto rebote y, además, los dolores al día siguiente pueden ser insoportables, puedes tener mareos... El fisioterapeuta, explorando la zona, sabe la intensidad que debe aplicar a su trabajo. Es como una tuerca: si la apretamos demasiado, se pasa de rosca.

foto: dime.um.es

7. "El fisioterapeuta sólo sirve para temas musculares" - Nuestro trabajo engloba todo aquello que tiene relación con el sistema musculoesquelético y sistema nervioso, tanto central como periférico. De ahí que existan fisioterapeutas especializados en todos los temas relacionados con salud, no sólo con traumatología (tendón, ligamento, músculo o hueso): fisioterapia respiratoria, pediátrica, cardiocirculatoria, etcétera.

8. "Sólo acudo al fisio cuando me duele" - Como ya hemos hablado en otros posts, no es recomendable esperar a tener un dolor intenso para acudir a la consulta. Esto tampoco quiere decir que debamos ser alarmistas pero ante una molestia, cuanto antes sepamos su causa y comencemos a tratarla (en el caso de que sea necesario), más rápido evolucionaremos. De lo contrario, algo que podría solucionarse en pocas semanas puede alargarse a varios meses e incluso años. Además, la prevención es importante cuando tenemos tendencia a la aparición de alguna lesión (por ejemplo, contracturas de origen postural)

9. "El fisioterapeuta NO diagnostica" - Para eso están los médicos. Nosotros podemos realizar valoraciones fisioterápicas, es decir, con la exploración del paciente y ésta sirve a la hora de que determinemos el tratamiento que vamos a realizar en la consulta pero la emisión tanto de diagnóstico como de informes corresponde al facultativo, excepto en los casos de medicina legal en los que el fisio actúe como perito.

¿Tenéis alguna duda más que os gustaría resolver? Podéis hacérmela llegar en el apartado de comentarios que hay justo debajo de este post o a través del correo, getsemaniubeda@gmail.com

Espero que esta serie de posts os hayan servido para borrar algunos mitos sobre nuestro trabajo diario y para confirmar otros. Me pongo en marcha a preparar el siguiente tema. ¡Feliz semana!

martes, 21 de enero de 2014

Verdades y mentiras de la fisioterapia (I)

A menudo podemos observar en la consulta pacientes que llegan o llaman con algunas dudas e ideas erróneas sobre en qué consiste nuestro trabajo y las funciones del mismo. Por eso, en este post quiero aclarar, desde mi punto de vista, algunos conceptos sobre qué es, qué NO es y para qué sirve la fisioterapia:

1. "Un fisioterapeuta no es un masajista." - La fisioterapia es más que un masaje; se trata de un conjunto de medios físicos que, combinadas, buscan mejorar la salud física del paciente. Esto quiere decir dos cosas: ni consiste sólo en un masaje manual, ni sólo en aparatos. Cada caso se debe valorar y establecer la cantidad de una cosa y otra que es necesaria. Algunos centros basan sus tratamientos únicamente en pasar a sus pacientes por sucesivos aparatos novedosos-ultra-mega-sónicos para obviar su falta de profesionalidad, de personal, o de ambas cosas, lo cual es totalmente respetable y también se considera fisioterapia. Tampoco se trata de dar un masaje manual de una hora de duración porque su efecto por sí solo será insuficiente en una gran mayoría de casos.

foto:groupon.es


2. "La fisioterapia no es una ciencia exacta." - Cada tratamiento es diferente al anterior o al siguiente. Personalmente, soy contraria a seguir protocolos regidos por patrones que se repiten sesión tras sesión, por una sencilla razón: el estado del paciente cuando llega a la primera visita nada tiene que ver con el que tendrá la tercera, la quinta ni mucho menos las últimas. La duración depende de la zona, la lesión a tratar y el estado de la misma.  Las sesiones cronometradas responden más a un interés económico que de atención a la salud del paciente.

3. "La fisioterapia es sólo para deportistas" - Es cierto que para los deportistas es indispensable contar con un fisioterapeuta "de cabecera" pero todos estamos expuestos a lesiones en nuestras actividades de la vida diaria: posturas, movimientos, esfuerzos y determinadas patologías inherentes o no a la edad requieren de tratamientos curativos y/o paliativos. La fisioterapia trata de hacer nuestro día a día más confortable.

4. "La fisioterapia duele". - No hay que tener miedo a acudir al fisioterapeuta porque no es así. Al contrario, ¡lo que sentirás es alivio! En la manipulación de una zona contracturada o lesionada puedes notar cierta molestia pero no deja de ser un "dolor agradable" porque te alivia la tensión de la zona. Si cuando el fisio trabaja tu cuerpo sientes mucho dolor, avísalo y te dirá si es lo normal o debe reducir la intensidad. Es cierto que en ocasiones en que la musculatura está muy cargada, se puede sentir cierta molestia al día siguiente que generalmente se eliminará con los analgésicos habituales.

5. "Cuando me crujen, me siento mejor" - Realmente, el "crujir" no es más que eliminar a modo de un gas que se acumula en nuestras articulaciones. Esa función es más propia de osteópatas y, aunque los fisios estamos capacitados para realizarla, particularmente no soy partidaria de ella porque creo que son más sus posibles riesgos que sus beneficios. Y recordar: un fisioterapeuta puede tener la especialidad en osteopatía pero un osteópata por sí solo NO PUEDE EJERCER COMO FISIOTERAPEUTA.Lo mismo se aplica a los quiromasajistas. Es como si un traumatólogo no fuese previamente licenciado en Medicina.

En el próximo post seguimos hablando de ello con algunos tips más ¡Feliz semana!

lunes, 23 de diciembre de 2013

¡FELICES FIESTAS!

Desde el Gabinete de Fisioterapia Getsemaní Úbeda queremos, a través del blog, transmitiros nuestros mejores deseos para las fiestas navideñas . Esperamos que en el año que está a punto de comenzar podáis cumplir todos vuestros propósitos y, sobre todo, mucha salud. Nosotros estaremos, como siempre, a vuestra disposición para ayudaros a conseguirlo.

La clínica estará cerrada los días 24, 25, 31 de Diciembre así como el 1 y 6 de Enero. El resto de días podéis encontrarnos en la consulta o contactar con nosotros por teléfono, correo electrónico, este mismo blog o en nuestras páginas de Facebook (Fisioterapia Getsemaní Úbeda) y Twitter (@FisioGetsemani)

¡¡FELIZ NAVIDAD Y FELIZ 2014!!



jueves, 5 de diciembre de 2013

Infiltraciones: ¿una verdadera solución?

¡Hola a tod@s! Después de hablar en los últimos posts sobre algunas lesiones comunes que suelo ver en mi consulta (temática que continuaremos más adelante), esta vez os quiero hablar de una técnica invasiva que tiene como finalidad la eliminación del dolor: las infiltraciones. Sus pros y sus contras.

 Si habéis tenido o conocéis de alguien que padezca problemas en alguna articulación (rodilla, hombro...) sabréis exactamente a qué me refiero. Además, es común escuchar en los medios de comunicación que a un deportista profesional se le ha "infiltrado" para poder participar en una competición determinada. Pero, ¿es una técnica realmente eficaz? ¿Qué efectos a corto y largo plazo puede tener? ¿Es una verdadera solución al problema?

foto: tutraumatologo.com


¿En qué consiste una infiltración?

Se trata de una técnica invasiva que consiste en la aplicación de forma local, a modo de inyección, de una mezcla de corticoides y anestésicos con la finalidad de eliminar o aliviar dolores musculares, articulares, tendinosos, etcétera.

¿Qué son los corticoides y por qué se prescriben?

Los corticoides son una sustancia química que, como casi todos hemos oído alguna vez, es en sí misma perjudicial, ya que inhibe la formación de colágeno por el organismo, provocando un deterioro tanto del hueso como del cartílago y aumentando el riesgo de padecer osteoporosis.

Sin embargo, es cierto que esta sustancia tiene un gran poder antiinflamatorio. Por ello, muchos médicos suelen aplicar la técnica de su infiltración ante la persistencia de dolor en algunos pacientes con lesiones. 

Pros y contras 

La infiltración es un método que puede ser efectivo en la calma del dolor.  El peligro es que lo rápido no siempre es lo mejor. Muchas veces, en mi opinión, el médico busca una solución rápida y a la desesperada. No debemos olvidar que el dolor es una señal de alarma de nuestro cuerpo que nos avisa de que algo no va bien; su eliminación no implica que la lesión que lo provoca haya desaparecido, por lo que ésta puede agravarse e incluso cronificarse. Este es el caso que comentábamos al principio del post de deportistas profesionales que se infiltran para una prueba concreta y, posteriormente, pueden ver empeorado el pronóstico inicial por "forzar la máquina".

Además, existen efectos secundarios que pueden hacerse presentes. Los restos de corticoides quedan depositados y permanecen en el organismo durante un largo periodo de tiempo, como se ha podido contrastar en estudios científicos, y como me transmite en multitud de ocasiones un colega traumatólogo, acostumbrado a ver esta problemática habitualmente en su consulta.

¿Cuándo y cuántas se pueden aplicar?

Esta técnica, SIEMPRE pautada por un médico especialista, no puede aplicarse habitualmente ni en un número indefinido sino que es una opción muy concreta y puntual. Tanto el número de infiltraciones como el intervalo de tiempo entre éstas debe ser determinado por el propio médico.

¿Son recomendables?

En mi opinión como fisioterapeuta, la aplicación de las infiltraciones se debe llevar a cabo en aquellos pacientes en los que el dolor no remite, siempre y cuando se le informe a la persona de las precauciones que debe tomar. Al igual que la cirugía, la infiltración es el último recurso cuando ya se han probado otros tratamientos conservadores. NO ES RECOMENDABLE NUNCA aplicar infiltraciones sin tener un diagnóstico previo que indique claramente cuál es la patología que provoca ese dolor, ya que se puede enmascarar y agravar.

Recordemos: las infiltraciones son una técnica para aliviar el dolor pero NO SOLUCIONA EL PROBLEMA que lo provoca.

Además, esta técnica se puede compaginar con tratamientos fisioterápicos para aliviar el dolor hasta estabilizar y pasar la fase aguda de la patología. En estos casos, la comunicación entre el médico especialista y el fisioterapeuta es importante.

¿Habéis sido tratados alguna vez con este tipo de técnica? ¿Qué tal su resultado? Recordad que si tenéis cualquier duda más acerca de ella, podéis hacérmela llegar a través del formulario de comentarios al final de este post o en el correo, getsemaniubeda@gmail.com, Facebook (Fisioterapia Getsemaní Úbeda) o Twitter (@FisioGetsemani)

Espero que os resultado interesante

¡Hasta el próximo post!

martes, 12 de noviembre de 2013

Sobrecarga, la antesala de la lesión

¡Hola a tod@s!

Tal y como ya os adelanté cuando hablamos de las contracturas y las roturas fibrilares, en este post vamos a tratar la que es, sin duda, la antesala de las lesiones anteriores: la sobrecarga muscular.

¿Qué es una sobrecarga?

Muy sencillo: la sobrecarga es el aumento de tensión de un músculo, lo que conlleva a que no tenga su elasticidad habitual. Esto nos indica la fatiga del músculo en cuestión, es decir, que está sometido a más actividad de la habitual o que estamos realizando algún "uso" incorrecto del mismo.

La sobrecarga es el paso previo a una posible lesión, como una contractura, rotura fibrilar, etc. El organismo, en este caso el grupo muscular en cuestión, nos avisa de que no está en condiciones idóneas y es conveniente relajarlo para que vuelva a su estado óptimo.


foto: efe


¿Por qué se produce?

Las causas por las que el músculo se sobrecarga pueden ser muy diversas. Las más habituales son:

  • Actividad diaria (trabajo, hogar, niños...)
  • Práctica de deporte, cuando no estamos acostumbrados a ello, o si lo estamos, por un sobreesfuerzo mayor al habitual (por ejemplo, no trabajamos igual ante un partido amistoso que ante un campeonato)
  • Tras una lesión mal curada, cuando no ha habido una recuperación completa y volvemos a la actividad habitual o a aquella que produjo el problema.
Es importante recalcar llegados a este punto que la sobrecarga no es lo mismo que "tener agujetas".  El dolor es similar pero el origen es diferente. Las agujetas se producen siempre a consecuencia de la realización de ejercicio o esfuerzo físico, mientras que la sobrecarga puede aparecer por estas causas pero también con la actividad habitual o las posturas de la vida diaria. 

¿Qué síntomas notamos?

El paciente suele apreciar la zona sobrecargada con mucha dureza al tacto y a la presión pero, a diferencia de la contractura (en la que se nota lo que muchos refieren como "bolita"), en estos casos el dolor se extiende como una banda tensa a lo largo de toda la zona.
  • Dolor
  • Limitación de la movilidad
  • En ocasiones, sensación de quemazón por una alteración de la circulación a consecuencia de la sobrecarga
  • Atrofia muscular, derivada de la pérdida de masa de la parte afectada
¿Cómo actuar ante una sobrecarga?

Los masajes manuales y con estiramientos, unidos a terapias complementarias son las fórmulas para poner de nuevo el músculo en forma. Sin embargo, estableceremos dos pautas a seguir, dependiendo de las circunstancias del paciente:
  • Si la sobrecarga llega tras una lesión previa, los esfuerzos se centrarán en recuperar completamente la parte afectada antes de reiniciar la actividad, para poder hacerlo en plenas factulades.
  • Si no hay lesión previa, con los tratamientos que hemos indicado al comienzo del párrafo calentaremos y estiraremos el músculo con tendencia a la sobrecarga.
¿Cómo se pueden prevenir?


  • Evitando posturas incómodas, en las que algún músculo esté en tensión
  • Trabajando en un ambiente cómodo, con una higiene postural saludable
  • Realizando actividad física en condiciones adecuadas:
    • El equipamiento, y especialmente el calzado, es fundamental que sea el correcto a la hora de realizar deporte
    • El terreno en el que practiquemos la actividad, sea del tipo que sea, debe ser adecuado a la misma.
Espero que este post os sirva de ayuda para prevenir y cuidar un poco mejor vuestro organismo.

¡Hasta el próximo post!

sábado, 19 de octubre de 2013

Roturas fibrilares, una lesión no sólo de deportistas

¡Hola a tod@s!
En el pasado post iniciamos una serie de artículos sobre dolencias comunes que veo frecuentemente en la consulta. Las contracturas sean probablemente las más comunes pero existen otras también muy habituales, como las roturas fibrilares , una lesión que en contra de la creencia general, no sólo le ocurre a los deportistas sino que nos puede suceder en cualquier situación de nuestra vida cotidiana.

¿Qué son las roturas fibrilares?
Ya hemos comentado en alguna ocasión que los músculos están formados por toda una serie de fibras. Por tanto, una rotura fibrilar se produce, como su propio nombre indica, cuando alguna o algunas de esas fibras se rompe. Las más comunes se producen en los miembros inferiores (isquiotibiales, gemelos, cuádriceps) pero a veces también afecta a los brazos o miembros superiores.

Esta ruptura es interna, de modo que por fuera no lo podemos apreciar. Esta lesión se detecta mediante una exploración física, una ecografía y/o una resonancia nuclear magnética, dependiendo de la profundidad, tamaño y demás características de la misma.

¿Qué causas la producen?
Partimos de la base que a cualquiera nos puede ocurrir una rotura fibrilar, por ejemplo, andando por la calle pero casi siempre en estos casos, tenemos una causa de fondo que la ha provocado, que puede ser por ejemplo una mala hidratación del organismo o un déficit de vitaminas.

Otras veces esa acción es la causante directa e inmediata de la lesión. En general, las causas más comunes que la producen son:

  • Rotura tras un esfuerzo
  • Traumatismo directo (un golpe)
  • Durante la realización de deporte, especialmente en deportistas que están empezando, al exigir al cuerpo un nivel de esfuerzo para que el que la musculatura todavía no está preparada
  • Una sobrecarga por sobreesfuerzo no tratada.
¿Qué síntomas aparecen?

  • Sin duda, el síntoma más evidente en toda rotura fibrilar es el llamado "Signo de la pedrada", "Signo del hachazo" o "Gap". Como su propio nombre indica, se siente como si te dieran una patada o golpe (evidentemente, sin que así realmente sea) en la zona  donde se ha producido la ruptura
  • Dolor agudo
  • Impotencia funcional: el músculo, tendón o ligamento no responde
  • Inflamación
  • Aumento de la sensibilidad
  • Derrame, hematoma, que será más o menos grande en función de la zona y de la extensión de la misma. Por ejemplo, en el caso de que se produzca en los isquiotibiales éste puede ser exagerado, como podéis ver en la foto a continuación. 

¿Cómo se tratan?
Es importante recalcar que si la rotura del músculo o tendón es total, la única solución es la intervención quirúrgica.

Cuando se trata de una rotura parcial, es indispensable acudir al fisioterapeuta para que realice una exploración física y manual en la que localice exactamente la rotura y determine el tratamiento a seguir. En las primeras fases, se recomienda la aplicación de frío para reducir la inflamación. Después, la recuperación se basa en masajes específicos, sonoterapia y electroterapia si procede.

El tiempo de recuperación depende de la gravedad de la rotura, de la zona, de la actividad que se lleve a cabo... En general, si no es muy grave y no existen complicaciones el tiempo de rehabilitación oscila entre 4-6 semanas.

¿Cómo se pueden prevenir?
Estos consejos pueden ayudaros a prevenir las roturas fibrilares, especialmente a las personas que hacéis algún tipo de ejercicio:

  • Antes y después de realizar deporte, recalco de nuevo la importancia de los estiramientos específicos del grupo muscular que vayamos a trabajar. SIEMPRE hay que calentar.
  • Si hay sobrecargas (hablaremos de ellas en el próximo post), no forzar el grupo muscular afectado.
  • El tratamiento preventivo en tu fisioterapeuta, con masajes de descarga periódicos es muy importante.

En el próximo post, veremos el paso previo a esta lesión: la sobrecarga. ¿Qué es realmente? 

Cualquier duda, recordad que podéis hacérmela llegar a través del apartado de comentarios de este blog, al correo getsemaniubeda@gmail.com, o bien a través de Facebook (Fisioterapia Getsemaní Úbeda) o Twitter (FisioGetsemani)

¡Feliz fin de semana y que comencéis la próxima con muy buen pie!



*Fotos: efisioterapia, madriddental

lunes, 30 de septiembre de 2013

Contracturas

En este post seguro que muchos de vosotros (por no decir todos) os vais a sentir identificados. Y es que ¿quién no ha sentido alguna vez ese dolor agudo en el cuello que parece atravesarte el músculo? ¿Quién no ha notado un "nudo", "bolita" o "mordisco" en alguna parte de nuestra espalda? Esa es la molestia que se siente cuando se padece una contractura

foto: tumedico.com


¿Qué es una contractura?
Técnicamente, se define como una "contracción involuntaria, duradera o permanente, de uno o más grupos musculares". Para que lo entendáis mejor, todos los músculos del cuerpo tienen una cierta tensión, que les permite mantenernos en pie y realizar los movimientos. Los músculos funcionan contrayéndose o relajándose, es decir, estirando y encogiendo. Cuando la musculatura se tensa durante mucho tiempo y no consigue llegar a la relajación (por diversas causas que ahora veremos), se forma la contractura.

Existe una fase previa a la contractura, la llamada sobrecarga: consiste en una banda tensa en la que el "nudo" todavía no se ha formado pero el músculo comienza a tener una cierta tensión anormal.

¿Qué causas la producen?
Las causas pueden ser muy diversas: un aumento de tensión, una postura mantenida durante mucho tiempo, un golpe (por ejemplo, un accidente de trafico) o un encamamiento...

En una contractura, ¿los músculos se "montan"?
Esta es una de las ideas erróneas que muchos pacientes tienen. En realidad NO es así: las fibras musculares son como un montón de hilos y cuando se tensan y no llegan a relajarse podríamos decir que se anudan. Es debido a ello que desde fuera se notan al tacto bultos en la zona afectada, e incluso, en las contracturas más acentuadas, podemos llegar a apreciarlos con la vista. 

¿Cómo se tratan?
Se puede relajar la musculatura bien con medicación o mediante tratamientos de fisioterapia combinados con terapias manuales y sonoterapia. Esta opción sirve para "desenredar" las fibras del músculo; podríamos compararlo con el cepillo que utilizamos para deshacer los enredos del pelo.  El tratamiento es similar tanto para la sobrecarga como para la contractura pero el tiempo de recuperación variará dependiendo de si la contractura está establecida o no y del tiempo de evolución desde que se formó

Normalmente, las contracturas derivadas de posturas suelen tener tendencia a cronificarse, con lo que su eliminación suele ser larga, llegando a quedarse en fase dormida y a activarse puntualmente, en función de si repetimos el agente que la desencadena.

¿Cómo se pueden prevenir?
Para evitar la aparición de contracturas o disminuir la intensidad de éstas es recomendable seguir los siguientes consejos:
Cualquier duda, recordad que podéis hacérmela llegar a través del apartado de comentarios de este blog, al correo getsemaniubeda@gmail.com, o bien a través de Facebook (Fisioterapia Getsemaní Úbeda) o Twitter (FisioGetsemani)

¡Feliz semana!


viernes, 6 de septiembre de 2013

Vuelta a la actividad física

Bienvenidos de nuevo, después del necesario parón estival, a este espacio donde intento daros consejos para cuidar vuestro cuerpo y resolver vuestras dudas. ¡Volvemos con las pilas cargadas!

foto:gatorade.es
Tras unas semanas de descanso, relajación y desconexión toca volver a las tareas, el estrés, los horarios ajustados y las obligaciones. A nuestro ánimo le cuesta hacerse a la idea de retomar la actividad de antes del verano. Pero no es el único:también nuestro cuerpo necesita un proceso para volver a la rutina pre-vacacional. 

En la televisión, seguro que habéis visto cómo todos los deportistas de élite (equipos de fútbol, de baloncesto, etc) realizan una pretemporada tras las vacaciones de verano. Esa periodo antes de comenzar la temporada de competición oficial sirve para comenzar la puesta en marcha de su cuerpo al trabajo que realiza. Es en esta época cuando las primeras lesiones hacen su aparición, algo habitual debido a los sobreesfuerzos y a que la musculatura, en cierto modo, está debilitada. 

Tras un tiempo sin hacer ejercicio (por ejemplo, después del verano) se producen cambios en nuestro organismo, como pueden ser:

  • Aumento de peso
  • Disminución de la resistencia al ejercicio
  • Pequeñas atrofias musculares
  • Disminución del tono muscular
  • Pérdida de flexibilidad
Cuando una persona está acostumbrada a realizar ejercicio físico regularmente estos ceses de actividad afectan  a nuestro organismo. Por ello, previo a retomar la actividad normal que realizábamos antes debemos realizar unas sesiones de readaptación y la vuelta debe ser progresiva. 


Lo ideal es que nos remontemos al inicio de nuestra actividad física, a la intensidad con la que empezamos a practicar deporte, aunque ahora los plazos de evolución serán mucho más cortos porque nuestro cuerpo no está como antes de comenzar por primera vez. 

Ante cualquier duda sobre qué rutina debemos adoptar al comenzar a realizar ejercicio tras un parón de varias semanas es recomendable acudir a tu fisioterapeuta para que sea él o ella quien te indique las pautas a seguir. También ante cualquier molestia durante la fase de vuelta al ejercicio es fundamental visitar al fisio, para que éste evalúe si existe algún tipo de lesión incipiente, evitando que se agrave y nos dé problemas cuando la actividad física sea de intensidad normal.

Ya sabéis, prevenir es curar. Que las lesiones no amarguen la "vuelta al cole" de tu cuerpo.

lunes, 5 de agosto de 2013

En vacaciones, ¡que no sufra tu cuerpo!



Ha llegado, por fin, agosto. Después de un año de gratificante y al mismo tiempo intenso trabajo, cerramos el gabinete de fisioterapia hasta el próximo 2 de septiembre. Toca descansar y reponer fuerzas para estar a disposición de todos vosotr@s dentro de cuatro semanas. El blog también se toma un respiro por vacaciones. 

Pero te hayas ido, te vayas o te quedes nunca debemos descuidar el cuidado de la salud de nuestro cuerpo, que en verano puede sufrir especialmente. Por eso, el último post antes del descanso es un decálogo de consejos para que tu cuerpo no se resienta tras las merecidas vacaciones:

1. Extrañar la cama. Si vas a dormir en una cama que no es la habitual (ya sea en hotel, apartamento, etc), es importante adoptar posturas adecuadas para evitar los dolores articulares y musculares, consecuencia de lo que coloquialmente se conoce como "extrañar la cama". Las posturas recomendables son boca arriba (decúbito supino) o en posición fetal (decubito lateral).

2. La almohada. Siguiendo con el punto anterior, el uso de un almohadón correcto es fundamental para evitar dolores al día siguiente. Hoy en día, ya existen en muchos hoteles una carta de amohadas para que el cliente pueda elegir la que más se ajusta a la que utiliza habitualmente.

3. Levántate y anda. En viajes largos, cada dos horas es recomendable parar y bajar del vehículo para dar un ligero paseo. Si vas en avión o en barco, levántate y anda por el pasillo o la cubierta respectivamente.Con ello favoreceremos la circulación y evitaremos picores y dolores en las piernas. En todos los casos, utiliza además almohadas cervicales de viaje.

4. Cuidado con las corrientes de aire. En noches calurosas, tenemos tendencia a dormir con las ventanas abiertas o con el aire acondicionado en marcha. Mucha precaución porque estar expuestos directamente a las corrientes puede hacer que nos levantemos con una dolorosa tortícolis (o con un buen resfriado).

5. Ejercicio inconsciente. Al sumergirnos en la playa o en la piscina y jugar o realizar deporte en ellas, nos encontramos frescos y no tenemos sensación de esfuerzo; lo vemos como un juego, pero ¡ojo! en realidad nuestro cuerpo está trabajando. Si no estamos acostumbrados a ello, pueden aparecer las llamadas lesiones del "deportista inexperto": contracturas, roturas musculares, esguinces...

6. Mantener el hábito. Teniendo en cuenta el punto anterior, es recomendable no excederse pero tampoco abandonar completamente los hábitos saludables (tras la vuelta de vacaciones hablaremos de la pérdida de tono muscular tras un período de inactividad). Y si durante el año no has hecho ejercicio pero quieres empezar ahora, hazlo progresivamente.

7. Natación. Si tienes problemas de espaldas, aprovecha para nadar. Pero antes de elegir el estilo que vas a practicas, consúltalo con tu fisioterapeuta, porque todos no son adecuados para según qué problemas.

8. El calzado. Vuelvo a incidir en este importante aspecto, que también en vacaciones debemos cuidar. Los zapatos de verano (especialmente las sandalias planas, con tiras, los taconazos finos y altos o las chanclas de dedo) destrozan los pies y suelen provocar, a medio-corto plazo, fascitis, tendinitir y metatarsalgias (dolor en la almohadilla del pie). El calzado ideal es el zapato con un poco de suela o de cuña (3-4 centímetros de tacón para las mujeres), para que amortigüe nuestras pisadas.

9. No, gracias. Esa debería ser tu respuesta si estás en la playa y se acercan ofreciéndote un masaje (algunos, incluso con "final feliz"). Las personas que lo hacen están cometiendo un delito contra la salud, al tratarse de NO PROFESIONALES de la fisioterapia. Para ti, es todo un riesgo: por un lado, a nivel muscular por las lesiones que te pueda crear; y por otro, porque no hay ningún tipo de higiene y las condiciones del "paciente" (tumbado en la arena o en una hamaca) no son las apropiadas. La garantía es cero, por no hablar de otras consecuencias (como que desaparezcan misteriosamente tus pertenencias). Por desgracia, en la consulta todos los años vemos muchísimos casos de gente lesionadas por estas prácticas.

10. El último punto no es un consejo sino una obligación: DISFRUTA, descansa y aprovecha para recargar pilas. Pero, eso sí, sin dejar de cuidar tu cuerpo para que la vuelta sea un poco menos difícil.

¡FELIZ VERANO!